martes, 18 de diciembre de 2007
sobre la peste
el alma
como las migajas de una galleta
partida en pedacitos
y arrojada en un hoyo profundo y verde
entonces ahí es que se desliza la peste
y es aquí donde muchos se preguntan qué es la peste
y qué ventajas tiene
sobre lo que queda del alma humana
y la respuesta es que muchas
basándonos en la descripción de sus avances
en su forma de llamar a la puerta, con sangre, con sudor/
con tripas y pasión
imperecedera
la peste que se apoya en el borde de la cama
que se cuela por la rendija de la puerta del baño
y se filtra en la taza amarillando el agua
mientras estamos leyendo el periódico/
o en cómo nos agarra en el acto con las manos
en las masas
o trabajando o almorzando/
cuando menos la quieres viene la peste
e infecta cada pequeña e insignificante alma
pero, ¿por qué viene? (es la peste, quizás, el resultado
de un mal gobierno
o de una mala relación sexual
o de una madre cuyo seno de ébano era incapaz
de darnos de lactar/
la televisión tal vez
mas esto realmente no tiene importancia)
y, ¿debemos temerle
o celebrarla? pues
entre tanta enfermedad y verde vacío infinito/
hermanos calavera/
empiezo a apreciar que
todavía tenemos un alma que perder
lunes, 17 de diciembre de 2007
Saliendo del trance
- ¿Tú cruzas la calle?- me preguntó Mangi.
Debía cruzar la calle.
- Sí- dije.
- Porque yo pienso tomar un taxi, me da flojera caminar. Te puedo jalar a Comandante Espinar y te ahorras un par de cuadras.
Lo pensé un rato. En realidad era lo mismo, pero prefería pasar más tiempo acompañado.
- Sale.
Cruzamos la calle. Detuvimos un taxi. Nos subimos. En cuestión de segundos estuvimos lejos de Angamos.
- Mierda- dijo Mangi-. Creo que tú debías bajar más allá.
- Sí- dije yo-. Bueno, me bajo en la esquina.
Cuando el taxi llegó a la esquina, abrí la puerta. El taxi frenó y me bajé.
- Nos vemos Mangi.
- Chao Lion.
Ya estando solo en la calle, tomé un cigarrillo que guardaba en el bolsillo, uno de los Kent que nos había regalado el papá de Kemado la noche anterior. Lo encendí y caminé hacia Angamos, pensando. A menudo me gusta pensar, sobre todo mientras camino. Suelo hacer grandes descubrimientos. Hoy, por ejemplo, mientras caminaba, descubrí que el colegio San Silvestre (o algo que parece el colegio San Silvestre) está muy cerca de la casa de Kemado. En la puerta habían unas chicas que seguramente ya se habrían graduado, muy rubias y delgadas. Me gustaban. Me miraron. Pensé que quizás debía dejarme de chicas mayores y empezar a buscar escolares. Carajo, el sol estaba brillante, tenía un nuevo paquete de cigarros y toda mi vida por delante.
Cuando llegué a Angamos, vi una combi que me dejaría en la puerta de mi casa. Tiré la colilla del cigarro a la calle y estiré la mano. Decidí que cuando llegara a casa, me pondría a escribir. Hoy estaba de humor para escribir.
domingo, 9 de diciembre de 2007
solsticio de verano
un cuerpo
en aguas tintadas con tu líquido menstrual
cuevas marítimas repletas de glóbulos espesos y salados
que flotan hacia la superficie como pompas
de jabón, espuma o algún otro detergente suave
soldándose a las ramas que se han ido formando
y acariciadas por las hojas que las rodean en un raquítico abrazo
el árbol negro da manzanas secas y membrillos
si los tocaras Aintza
si con tus doradas perlas oradaras su piel de manteca te daría
un castillo en medio del pantano
una mano arrancada por la velocidad de los vidrios
una roca tan grande como la cabeza de un buey
o un hacha cubierta de guirnaldas violetas
para que hicieras con el tronco del viejo árbol de la carne
todo lo que tú quisieras.
jueves, 6 de diciembre de 2007
tos 2.0
edición del poema 'tos':
hubo un tiempo en que podía
respirar tranquilamente sin tener que soportar
la tos constante por las noches.
toso
toso
toso fuertemente
a veces pienso que no dejo
de toser.
mi familia piensa que es el frío y yo alego que es el condenado maní
me he atorado
sí.
vuelvo a casa
toso
pienso en mujeres
toso
toso con fuerza
a veces pienso que se me saldrán los putos pulmones
y es que toso realmente fuerte.
siento fluidos agridulces retozando en mi garganta, sazonando trozos
-------de alveolo y hasta de
cerebro
no hago más que toser
no estudio no vivo no salgo
solo toso
toso y bebo
toser y beber
joder.
me gusta pensar que algún día tendré que vomitar
será algo purificante, en cierto modo, como una forma de catarsis
o epifanía
cuando en lugar de empujar la bilis por donde vino esta me empujará
-------a mí
con una fuerza renovada
y saldrán bronquios alveolos y pulmones
y hasta un buen trozo de masa cerebral
y yo no toseré más
no pensaré más en beber ni en joder mujeres
otra vez.
martes, 4 de diciembre de 2007
Nerea Sandino. Bar Laratz, Vitoria-Gasteiz, España.
Éramos amigos del instituto, fuimos juntos a primer año de bachiller y teníamos bastante confianza. Hablábamos de mis novios, de sus novias, especialmente cuando andábamos borrachos. También hablábamos de las bandas que nos gustaban, y de vez en cuando él me hablaba de poesía. Debo decir, pese a lo cercanos que éramos, que Urtzi era un tipo algo intolerante, no sé, un radical bastante cerrado, que no estaba dispuesto a aceptar posturas distintas a las suyas, en ningún tópico fuera el que fuera. Fue por eso (en parte) que no le presenté nunca a mi novio. No me apetecía escuchar ninguno de sus comentarios despectivos (que si era pijo, que si bacala, que si emo). Joder, estoy haciendo que parezca que no lo aguantaba. Seguramente yo también tenía mis cosas. La verdad es que con todo y todo, nos llevábamos muy bien.
Yo me enteré del asunto de los libros cuando él ya llevaba un tiempo haciéndolo, un día en que unos amigos y yo habíamos quedado con él en el Irauli, que era el bar que él solía frecuentar. El Irauli es un antro al que suelen ir jóvenes disidentes. Punkies y nacionalistas vascos. Supongo que esa etiqueta le quedaba bastante bien. En fin, yo fui la primera en llegar ese día y lo encontré sentado en una mesa cercana a la barra. Estaba enfrascado en la lectura de un libro pequeño y le pregunté "¿Qué haces?" o algo así, y él me respondió, muy serio: "Leer, voy a ser poeta." Sin más, con mucha naturalidad. Por un momento pensé en reír, pero me di cuenta de que la escena no tenía nada de humorístico, así que simplemente le pedí que me dejara mirar lo que leía. Era un poemario en euskera llamado Bilbo Dub Kroniak (Crónicas Dub de Bilbao), de Paddy Rekalde, que es un poeta bilbaíno. Estuve ojeándolo un momento y entonces me di cuenta de que tenía la etiqueta de la biblioteca. Me le quedé mirando un rato y le pregunté a Urtzi si lo había robado.
"No," dijo él. "Lo he socializado."
No supe qué más decir, así que me limité a sonreír y negar con la cabeza. Al poco rato llegaron los demás, y no volvimos a tocar el tema.
sábado, 1 de diciembre de 2007
noche
la mar
crece entre tus muslos un manzano y el rocío de sus hojas
acaricia tus pezones
--AAAlucinO
mar de manzanas como corazones
corazón amapola de carne
eres la luz en la suela de mis zapatos
AAAelectrodos que se frotan en la alfombra de mi entrada
como el cielo granate en las noches de invierno en Macedonia
Átropos teje nuevamente sus telares
seda como primavera castaña
-habría
----que
------empezar
----------a mirar
-------------entre los pliegues
-------------y
contar las arañas apareándose en la cara oscura de mi manta
sobre la cuál pretendo alimentarte
con la luz de mi delirio
-------------las hierbas de mi pasión/reflexión
crisantemos de acero germinando en la fresca superficie de un
./meteoro
-------------sediento
y en el centro del oásis de tu infinita carne
-------------embriagarme
----------------una vez más
-------------------------(de la hidromiel y)
---------------------de la partitura que nace entre tus labios
./entreabiertos.
