viernes, 30 de noviembre de 2007

La Balada del Amante Perenne 2

Hace unas horas hoy mismo posteé un poema llamado "La Balada del Amante Perenne". Siento que el poema no logró expresar por entero aquello que yo quería expresar. No digo que sea un mal poema (tampoco me verán decir que es bueno), pero unas horas después escribí este otro, con el mismo título, y que honestamente, para mí dice mucho más. No borraré la primera Balada, pero dejo claro que esta es la verdadera Balada del Amante Perenne (miren lo solemne que me pongo con mis poemas xD):

Se trata de huir
siempre se ha tratado de huir
aún cuando viajé detrás de ti
no esperaba verte realmente
sino huir de tu recuerdo en cada ómnibus
en cada taza de café
en cada madre de familia
y su retoño.
Recuerdo que te dije en el teléfono
"Cuando esté ahí te voy a hacer el amor como a una puta de
----------Babilonia,"
y nos reímos a carcajadas como tontos
durante más de 10 minutos
y luego me hablaste de lo altos que eran los edificios por allá
de los museos que tenías que mostrarme
y de las rosas en el jardín de tu facultad.
Me hubiera gustado que fuese así siempre
o mejor aún, que nunca te hubieras ido
porque es una mierda todo esto.
Y ya en camino
sentado en el camión
me puse a pensar en esto y en todo ese asunto
de amar intensamente, de vivir en el delirio
y cuando ya caía la noche subió una señora
vendiendo caramelos y gomitas y se me acercó para pedirme que le
----------comprara.
"¿Cuanto cuesta señora?" "10 por 50 joven,"
y saqué 50 centavos del fondo de mi morral
y le compré sus caramelos y empezó a agradecerme
(pues era la única persona en el camión que le había comprado)
"No se equivoque señora," le dije entonces, entre lágrimas.
"Yo no soy una buena persona."
Y de nada sirve decir entonces
que es por ti que ahora ando vendiendo libretitas con poemas
lustrando botas y repartiendo botellas de agua en el parque
porque esto no era sobre verte (nunca lo fue)
sino sobre aprender a olvidarte, amor, a ti y a tu recuerdo
breve como un relámpago en la noche de primavera.

Para Mi Abuelo

Abuelo,
si mi padre viera que te dedico este poema
tendría que vender todos mis poemas anteriores
a fin de reunir 50 centavos
y así enfrentar a la adversidad armado con una bolsa de pan,
y no porque mi padre te odiara
abuelo,
después de todo eras su padre,
sino porque te has convertido en un tema que para él es mejor no
----------tocar.
Me acuerdo bien de ti, abuelo
gritándome por jugar con el teléfono
no tengo verdaderas pruebas, no me he atrevido a preguntar, creo
----------recordar
haber recibido de ti un buen bofetón
o quizás solo un pellizcón, por jugar con el teléfono
debo admitir que me dabas un poco de miedo, viejo severo.
Por supuesto, no me gustaba ir a tu casa
donde siempre estaba mi abuela quejándose del asma
mi tío V en la cocina hablando nerviosamente, un hombre adulto
escondiéndose de ti, abuelo
si que eras un viejo de temer.
Volviendo al tema de mi abuela y del honor de la familia,
te pasabas abuelo.
¿En qué estarías pensando? De hecho no en el porvenir universitario
de tus siete hijos, ni en los sacramentos de la Iglesia.
Yo pienso, abuelo, honestamente, aunque nunca lo he preguntado,
que tú eras ateo, tan ateo como yo.
No sé, a pesar de las inyecciones de aire,
cuando los purés y las menestras y los arroces no querían bajar por
----------sus gargantas
tus hijos te tenían cierto cariño, ¿verdad? Bueno,
E no, el mayor no. Ese siempre te dice "el monstruo"
cuando por alguna casualidad apareces en alguna conversación,
pero los otros sí, especialmente el hijo menor, especialmente mis tías,
y eso que una de ellas tenía razones para no hacerlo,
como mi padre.
Buenas razones,
razones de peso, abuelo.
Esas miradas lascivas hacia el cuerpo de tus nietas
como lenguas abrazando la madera
como la tinta de un molusco tiñendo de negro su pescera y a los
----------demás peces en ella.
Y los besos y abrazos un poco fuera de lugar,
te pasabas de viejo verde abuelo.
Y el hijo del medio, el de los ojos verdes, mi padre
ese ni te quiere ni te odia, creo
aún ahora su relación es la más compleja
¿cómo puede uno juzgar a su padre? Es difícil
aún cuando todo tu pasado te señale con un dedo y te amedrante
con una fusta que amenaza con lacerar la carne de tus nalgas y tus
----------muslos
abuelo, ¿qué puede hacer un hijo ante la afrenta de su padre?
Así que nada, a seguir visitándote
pese a las objeciones de mi madre (esa sí que no puede escuchar tu
----------nombre,
se pone roja como el diablo), qué quizás haría el sacrificio por mi
----------abuela
más que nada, y algo también por el pobre tío V
a ir a escuchar tus gritos y exabruptos
como si nada hubiera pasado
mandándote cariños que ni mi hermana ni mi hermano te hubieran
----------enviado de verdad.
Ah, abuelo, y a mí me tenían que llevar con ellos
yo que no supe la verdad hasta hace muy poco
a que me gritaras y amenazaras por jugar con tus pipas de arcilla
por intentar leer tus libros polvorientos y alzar de vez en cuando tu
----------teléfono
qué coraje abuelo, no te costaba tanto ser más gentil, ¿no?
Pero esperaste a que creciera
a que muriera mi abuela y no te quedara más que tu hijo amanerado
y una sordera incipiente
para empezar a guardarme revistitas y viejos diccionarios
y mostrarme una sonrisa sin dientes, con un hilillo de baba en la
----------comisura de tus viejos labios
y lograr conmoverme, y defenderte frente a otros
pero abuelo, yo tenía que enterarme,
fue una verdadera lástima
ya ni las revistas ni los diccionarios me impedirían odiarte
asentir cuando el tío E te llamara monstruo, dar la razón a mi madre
----------cuando enrojeciera,
y siempre tratando de entender a mi padre por seguir estando allí
para ti.
Y poco antes de que te murieras abuelo, afirmabas que mi abuela
----------había bajado del cielo para verte
y mi mamá decía que qué descaro
que después de todas las trastadas a la pobre ahora te fueras a poner
----------romántico,
viejo conchetumadre.
Pero ya pasó un montón de tiempo abuelo, y ahora eres un tema tabú
como te dije.
Aquí hay algunos que te extrañan, los que no saben todas esas cosas
que hiciste
o los que dicen que ya a los 40 y tantos años estabas senil
los que limpiaban los hilillos de baba de la comisura de tus labios
y claro, mi tío V, el pobre tío V
pero ya sin rencores abuelo, ya aprendí a perdonarte
después de todo, a mí no me hiciste nada grave, trataste de redimirte
con revistas de papel periódico y viejos diccionarios
pero trataste, y eso vale
además, ¿quién soy yo para juzgarte? Si ni siquiera mi padre
aún en lo más profundo de sus cansados ojos verdes, sabe realmente
----------como odiarte
¿cómo podré hacerlo yo, abuelo?
Algún día, abuelo P
algún día te tocará ajustar cuentas con las astillas suturando tus fríos labios
----------a tu boca
con los diplomas de Essan y los vestiditos de mi tía A
y será entonces abuelo, cuando al fin puedas saldar todas tus cuentas
y tú y yo no tengamos nada más que hablar.

Balada del Amante Perenne

Yo debo confesar que nunca creí en Dios, ni siquiera cuando iba a la
----------iglesia
en aquél entonces recuerdo que iba siempre con mi madre
y mi padre y mis hermanos se quedaban en la casa, estudiando,
----------trabajando o solo leyendo.
Nunca creí en Dios como Dios omnipotente, al menos, pensaba en él
----------como en un amigo o más bien solo un tipo más
con el que podía conversar y con el que podía meterme si me
----------causaba alguna trastada, se entiende, alguna clase de
----------desencanto.
Pero esa noche yo casi empecé a creer en Dios, me explico, a sentir
----------por él algún respeto
al menos por un momento, por unos cuantos segundos, no sé
quizás por un instante me sentí premiado. Claro que luego no dejé de
----------meterme con él,
de reirme de Dios y de paso hacerla reir a ella, que murmuraba que
----------mejor se sentaba en otro lado, no fuera a ser que luego la
----------fulminara un rayo.
Era una noche de primavera y ella apareció como un relámpago en
----------noviembre
pero sin nada de lluvia.
Y tenía su encanto verla al otro lado de la calle con una casaca de
----------gamuza o de piel
(disculpa, pero es que mi memoria no da para tanto)
era parda en todo caso, y llevaba también jeans y zapatos marrones
----------con hebilla. Pienso
que lo que más me llamó la atención de ella fue su pelo.
Era un pelo bonito, a veces me pongo a pensar, llego a sincerarme
----------conmigo mismo,
y pienso que aún no he visto un pelo más bonito
quizás sea una exageración, hermano, pero así pasa.
Así pasa cuando uno se enamora, exagera las cosas. Pero yo a estas
----------alturas procuro no idealizar a nadie, y me gusta pensar que
----------tal vez ya no estoy enamorado.
Puede causarte muchos problemas todo esto, te miran mal, el tipo
----------obsesivo,
el que no ha logrado superar un problema, al que le gusta recordar.
Es eso más que nada:
me gusta recordar.
Hubieron noches largas en que la vería arrancar la hierba y o tirar
----------despacio de los vellos de mi brazo
miraba más al pasto que a mi cara y siempre frunciendo los labios
----------como sin querer
pero pienso que en realidad siempre era queriendo, así que por eso la
----------besaba,
por eso y claro, porque la amaba, también.
¿Y qué hubiera hecho si no la hubiera conocido? No lo sé, ¿nunca lo
----------sabremos no? Esa pregunta ni vale la pena hacerla hombre.
La conocí y la amé y eventualmente ella se fue, pero yo no hubiera
----------´podido quedar tranquilo
no me hubiera dejado el corazón, no me hubieran dejado los
----------pulmones ni los dedos de mis manos
es fea la incertidumbre, una sensación desagradable
yo tenía que saber qué era lo que hubo entre nosotros
necesitaba una respuesta, más de una, una palabra, la verdad,
necesitaba verla y luego ya no importaba.
La cosa no podía acabar bien, claro, tampoco es que fuera 100%
----------seguro que terminaría mal, pero era lo más probable.
Como dicen, a llorar a Hollywood.
Las amenazas del novio, del rey del bosque, el llanto de ella, los
----------gritos, y bueno, mi propia voz
quizás un poco más suave de lo que yo hubiera querido
diciéndole al tipo "ok, ok, nos vemos," al otro lado del teléfono
cuando me dijo que ella no quería verme.
¿Y sabes? No me dolió demasiado, y no tanto porque la decepción
----------fuera mayor
sino porque más tarde, cuando ya había ido al norte para verla, ella
----------me pidió perdón.
Igual no me dejó verla, pero sentí que había hecho todo lo que pude
----------hacer
que ya había dado bastante y había probado todo aquello que tenía
----------que probar. Y viajar también ayudó, claro.
Me ayudó a olvidar, a pensar en otras cosas, a escribir
y quizás viajando y viajando por todos estos lugares, y tratando de
----------sacármela de la cabeza,
es que decubrí que yo no tenía nada que perdonarle, ni a ella ni a
----------nadie, ni siquiera a mí
descubrí que no me arrepentía de nada, que lo hubiera vuelto a hacer
----------todo,
que yo sabía que ella probablemente nunca se hubiera quedado
----------conmigo y sin embargo
con todo y todo, la historia lo justificaba todo. Creo que si me he
----------vuelto a enamorar, hermano,
pero para mí esta muchacha siempre tendrá algo de especial, ¿sabes?
Fueron tiempos para vivir, hombre, para vivir intensamente
y nosotros fuimos como un relámpago en la noche de primavera.

viernes, 23 de noviembre de 2007

las demandas del poeta

para continuar escribiendo necesito
un cuaderno más pequeño
una musa de piernas suaves
un nuevo descargador de música
un espejo más grande
y una buena erección.
en el valle de mi cerebro se cuecen habas y se reproducen
notas oscuras sobre placas cervicales
mientras en mis orificios se van pudriendo chaquetas y pelucas
abandonadas por viscosos hombrecillos
de colores
en un gesto de protesta, una exigencia
a la renal constitución del pueblo
que grita hipertensionado
y con una embolia recurrente en el torrente de sus ojos:
"¡Habas corpus! Habas corpus
ofideus cerebelis!"
y yo, contenido por un muro, un rompemuelles, un portaaviones
erigido a la medida de mis carencias/
pero siempre amparado por las suaves leyes de la Prohibición/
me río de ellos (onomatopeya de un rebuzno).

miércoles, 21 de noviembre de 2007

el maestro del arte de matar

el alma claroscura
desnuda, fresca, lozana
endulza, amarga, enfría, reflexiona
genuflexa ante un altar de llamas argentinas
salta en un pie, se enarbola y esquiva
las flechas, las sales, las armas y la hoguera
el alma claroscura, desnuda, fresca y lozana
poblada de espinas y corazas de enrojecido carey
amurallada por ensangrentados parachoques de fierro
entretejida con agujas calientes de alargadas cabezas penetrando en
----------el cuero
con premura y detenimiento pero sin detenerse realmente
como jugando, como queriendo
pero sin querer realmente
la ciencia de la moral, la ciencia del amanecer, la ciencia de la
----------ciencia, la ciencia
de los grandes árboles de los bosques de Arcadia
(Arcadia la griega)
quien doblara, quien pudiera, quien arrojara los velos de la tarde
sobre los ojos negros de pestañas claras de caras quebradas de
----------cabellos estirados de cabezas
calientes finamente alargadas a tironeos, a pedradas, a patadas, a
----------tiroteos
en la frontera de México y Ecuador
donde no hay ley, donde no hay ciencia, donde no hay alma
alma claroscura
alma que se desnuda y es pintada y arrancada y trabajada
pues está fresca y lozana y reflexiona genuflexa enarbolada
y encantada de la vida pero sin conocer los verdaderos prodigios del
----------arte que a estas alturas
ni siquiera el maestro ha llegado a comprender
porque el contrario de morir no es vivir, pequeño saltamontes/
sino matar.

poema de la pierna izquierda

hay quienes dicen que pueden escribir los versos
más tristes esta noche
yo, si me provoca, puedo escribir pura mierda
en esta noche o en la siguiente
como un burócrata indolente henchido de sangre y de coraje
y armado con una pluma y una estatua de cera
así podría elevar plegarias entre renglón y renglón a un Ave Fénix
----------mientras nos adentramos
con la velocidad de las cenizas
en la Era de Acuario.

martes, 20 de noviembre de 2007

Manuel Nobóa. Universidad Pública de Navarra, Pamplona, España.

A Nicolás Toro y Urtzi de la Rosa los unían muchas cosas, pero principalmente los unían el rock y la poesía. Claro, también tenían sus diferencias. Muchas veces cuando hablaban de música surgían discusiones fuertes. Nicolás hablaba siempre de la universalidad y la fuerza del rock and roll, y disfrutaba de variedades de este tan distintas como lo eran el metal y el britpop. Urtzi era algo más cerrado (se llamaba a sí mismo un purista, pero ahora, Nicolás hacía lo mismo). Para él el metal no estaba a la altura de otros géneros de rock y el britpop era una mariconada. A él le gustaba el stoner, y a Nicolás no le entusiasmaba demasiado. A ambos les gustaba el hard rock de los 70's, la invasión británica, la psicodelia y el grunge.

Una de sus discusiones preferidas era sobre si Black Sabbath era metal o no. Urtzi decía que Black Sabbath era hard rock y Nicolás que era heavy metal, tirando un poco para el doom (aunque decía que algunas canciones eran más fuertes o más suaves que otras). Otro de sus temas preferidos era Jim Morrison. Ambos adoraban a Jim Morrison, o quizás no tanto como que le adoraban, tenían otros ídolos claro está, como Robert Plant o Bob Dylan, Morrison era uno entre tantos grandes, pero era especial porque en él se encontraban el rock y la poesía. Jim Morrison era el primer poeta que Nicolás Toro y Urtzi de la Rosa empezaron a leer (aquí me tomo una licencia, no sé si llamarla poética, pero me tomo una licencia; no sé realmente cuál habrá sido el primer poeta que empezaron a leer, y probablemente no fue el mismo, pero supongo que entenderán de qué voy). O mejor dicho, el primer poeta que empezaron a escuchar. Ambos coincidían en que Jim Morrison era más un poeta que el vocalista de una banda de rock. Y hablaban de tonterías, de teorías estrambóticas que habrían leído en algún libro o en internet, sobre que Jim Morrison no había muerto en París, sino que había encontrado no sé qué pruebas sobre la obra perdida del poeta Rimbaud y la línea de sangre perdida del poeta Rimbaud en África, y que se había embarcado allí y no se había vuelto a saber nada de él, y no sé qué otras cosas más.

Pero volvamos a lo que iba en un principio. Por supuesto que tenían otras diferencias en lo que respecta a gustos. No sé. A Nicolás le gustaba la música clásica, por ejemplo. Urtzi decía que habían cosas buenas, y otras malísimas. Nicolás decía que esa era muy buena respuesta, pero igual solía decir que le gustaba la música clásica. A ambos les gustaba el jazz, y el blues, claro (Nicolás decía que era el género abuelo del rock and roll, y a veces llegaba a decir que le gustaba más que el mismo rock). A Nicolás le gustaban el tango y el flamenco. A Urtzi no. A Urtzi le gustaba el hardcore y Nicolás decía que a él no le podía gustar, porque no entendía una mierda. Urtzi sabía más sobre rock contemporáneo (y me refiero a buen rock contemporáneo) y culturizaba un poco en el tema a Nicolás. Ambos detestaban la música pop (donde incluían música que yo mismo encuentro detestable, como el emo y el reggaeton) y la música electrónica, y les desagradaba sobremanera el hip-hop y su cultura. Ah, otra diferencia que tenían én estos temas es que Nicolás llenaba su reproductor de música de rock clásico, y Urtzi lo llenaba de contemporáneo. Urtzi decía que el rock clásico era para escucharlo en casa, en discos de vinilo, cosa que a Nicolás le parecía una gilipollez, y a mí la verdad también, un poco.

Y bueno, en poesía (yo la verdad es que no sé mucho de literatura). Bully (como a veces le decíamos a Nicolás) leía un poco más a los poetas franceses, y Urtzi iba más por los estadounidenses, sobre todo los de la generación beat, Ginsberg, Corso y esos. Claro, todo lo que leía uno luego lo leía el otro y así, pero yo comento sobre lo que creo que eran sus preferencias. Y bueno, ambos estaban encantados con la poesía de vanguardia latinoamericana (Nicolás más que nada con lo que él llamaba la "buena poesía latinoamericana", que básicamente, era la de su país). Y en narrativa, ambos leían a los mismos escritores, Bukowski, Roberto Bolaño, Hemingway, Albert Camus. Tipos así. Ah, y Urtzi también leía un poco de ensayo, sobre todo político. Nicolás odiaba leer ensayos, aunque también tenía tendencias políticas fuertes. Urtzi era de izquierda, y muy nacionalista (nacionalista vasco, no español. Tenía una visión política que podía traerle problemas, y había más de uno que decía que hacía apología del terrorismo). Nicolás se consideraba a sí mismo anarquista utópico o algo por ahí. Ambos creían en la liberación de Euskadi y estaban muy orgullosos de la cultura vasca y su lengua, que Urtzi le había ido enseñando a Bully (claro, Nicolás era peruano, pero se suponía que su familia había llegado a Perú procedente del País Vasco y tal).

Joder, no sé. Bueno, no sé quién era mayor. Yo asumo que Bully era mayor, pero por lo que sé, ambos bien podrían haber tenido la misma edad. En todo caso, Nicolás era algo más alto. Nicolás era algo más alto y tenía el cabello largo y muy rizado y oscuro. Llevaba barba y nunca le vi usar otra cosa que no fueran botas (militares o setenteras) y vaqueros, y llevaba los dedos llenos de sortijas y anillos que le daban una apariencia más bien estrambótica (aunque seguro él pretendía que fuera más bien esotérica). A Urtzi se le veía algo más convencional, llevaba el cabello corto, aunque se dejaba las patillas bastante largas y una pequeña perilla, y usaba zapatillas. La verdad es que yo me descojonaba de risa con ambos, pero Nicolás era algo más sociable en su trato, al menos con los desconocidos. Digamos que era más diplomático. Urtzi en cambio no tenía problemas en ser abiertamente hosco. Eso sí, los dos eran de temperamento fuerte, por más que Bully fuera algo más paciente, y al menos en una ocasión vi a alguno irse a las manos con algún capullo en un pub.

Los tres pasábamos mucho tiempo juntos, para qué, pero no puedo decir que yo terminara sintiéndome parte de su grupo. No sé. Pese a todo lo que he dicho, a sus personalidades tan marcadas, a sus extravagancias o sus convencionalidades, había algo en ellos que no terminaba de descifrar. Era como si se guardaran algo solo para ellos, pero en el fondo sabía que no me ocultaban nada. Éramos amigos. Quizás tenía que ver con la droga. Alguna vez ambos hicieron de traficantes (no de narcos grandes ni nada de eso, vamos, pero de pequeños traficantes, vendiéndoles a amigos universitarios y eso). O quizás la cosa tiraba un poco más para los gustos musicales, para el rock and roll, para la literatura, para Jim Morrison perdido en el África buscando el último rastro de Arthur Rimbaud. Joder, quién sabe. Yo solo sé que pronto se acabó el verano y yo volví aquí para continuar con las clases, y ellos se quedaron allí en Gasteiz. Y punto.